La segunda ronda fue más rápida. El sheriff disparó primero, esta vez con un tiro limpio que dio en el pecho de El Asesino. Este último, con un esfuerzo sobrehumano, logró disparar, pero su bala se perdió en el suelo.

La llegada de un misterioso forastero conocida solo como "El Asesino" sacudió los cimientos de la tranquila vida en Red Rock. Conocido por su precisión letal y su velocidad de disparo, El Asesino se convirtió rápidamente en una amenaza para la comunidad. No había detalles sobre su pasado, solo un halo de misterio y un historial de duelos fatales.

Con esas palabras, El Asesino cerró los ojos y falleció, dejando al sheriff Jameson con una reflexión sobre la naturaleza de su trabajo y la responsabilidad que había jurado asumir.

En una fracción de segundo, las manos de ambos se movieron hacia abajo, hacia las armas. El sonido de los revólveres al ser desenfundados fue como un trueno en la mañana tranquila.